miércoles, 27 de julio de 2011

Artesano









Paseo por La Feria Artesanal El Algarrobo (Federación, Entre Ríos, Argentina)
Gracias a Cristian (artesano de la foto)

lunes, 18 de julio de 2011

Federación Entre Ríos




 Monumento homenaje a la vera del lago



 Historia
En 1939, el músico Ramón Sixto Ríos (1913 - 25/12/1994), nacido en la vieja ciudad de Federación Entre Ríos, era un joven de 27 años que llegó al pueblo de Humboldt Santa Fé para actuar con un grupo de teatro en el Club Sarmiento.


Allí conoció a Mercedes Strickler (1916-2001), a quien todos llamaban Merceditas, una bella y campesina rubia y de ojos azules, tres años menor que él,
El vino a Humboldt con una compañía de teatro. Una noche después de cantar, en el intermedio del espectáculo, me invitó a bailar. Yo acepté ¿Por qué no? Bailamos un tango.
Mercedes Strickler, Merceditas, en la época en que conoció a Ramón Sixto Ríos.

Ese primer encuentro se produjo en el Club Sarmiento de Humboldt. Ella vestía un vestido blanco y lucía el cabello largo y enrulado; él tenía un traje cruzado y estaba peinado a la gomina.
Merceditas llamaba la atención, no sólo por su belleza, sino también por su espíritu independiente, inusual en las mujeres de la época. Solía presentarse en el pueblo sola, sobre una moto, con pantalones de tela de leopardo, botas y campera de cuero; montaba a caballo como un hombre y se iba sola de vacaciones a Córdoba. Era habitual que fuera el centro de los chismes y habladurías de los pobladores.

Ramón y Merceditas iniciaron una relación formal, que se mantuvo dos años, alimentado por las cartas que intercambiaban, ya que él vivía en Buenos Aires, a más de 500 kilómetros de distancia. Mientras duró la relación, Ramón iba esporádicamente a Humboldt a visitarla. De esos años son los versos de "Pastorcita de las flores", donde Ríos escribe:
Allá en los campos solitarios
vive la Pastorcita,
la encantada Merceditas
que es leyenda entre las flores
que su mano ha cultivado.
Ella es la rubia mía,
y todo el mundo lo sabe;
lleva en sus manos un ramo
de bellas flores silvestres
y al verla así es que parece
que son las flores sus manos
o que su manos florecen.

En 1941 Ríos decidió proponerle matrimonio, y para ello viajó a Humboldt con los anillos. Pero, inesperadamente, Merceditas rechazó su proposición:
Me gustaba pero de un momento a otro lo dejé de querer. Fue el día que vino con los anillos para comprometernos. No lo acepté. Ahí me desenamoré Yo no quería comprometerme. Se fue de vuelta con los anillos.

En otra ocasión diría también al respecto:
Simplemente me arrepentí.

Se despidieron por última vez en la terminal de buses de Esperanza. Pese a la ruptura, Ramón y Merceditas siguieron escribiéndose varios años, hasta que ella dejó de contestarle en 1945.  Él sin embargo persistió, varios años más, transmitiendo en las cartas el dolor que le producía ese amor no correspondido:
Con los meses y los años no le contesté más sus cartas, no quería que perdiera el tiempo conmigo. Y entonces empezó a mandarme más cartas, todas con versos muy tristes, que me hacían llorar. Todavía las conservo. Versos muy tristes le salían, porque yo lo había dejado.

Hasta que él también dejó de escribirle. La última carta dice:
LLegaste hasta mí como una rosa muy blanca para dejarse deshojar entre tus manos y morirse así, muy dulcemente, casi con placer. No puede ser de otro modo, pues solamente las montañas no se encuentran, pero las personas sí y si puede ser que alguna vez nos encontremos, ya sea en esta vida o en la otra, siempre será grato tener un recuerdo amable de todo.

De ese dolor surgió "Merceditas", la canción. Ramón Ríos la compuso en esa década de 1940, la grabó y la misma se convirtió en un éxito radial. La propia Mercedes Strickler recuerda el momento en que la escuchó por radio:
Enseguida me di cuenta: la letra tenía frases enteras que Ramón me había dicho personalmente.

Ramón Ríos seguiría su vida y se casaría con otra mujer, de la que enviudaría apenas dos años después. En la década de 1980 una revista de Buenos Aires publicó una nota que incluía un reportaje a Merceditas. Al leerla Ríos le escribió una carta invitándola a ir a Buenos Aires, reencuentro que concretaron poco después. Él volvió entonces a proponerle matrimonio, pero ella lo rechazó una vez más. Se mantuvieron en estrecho contacto hasta la muerte de Ríos, el 25 de diciembre de 1994, cuando tenía 81 años. Su último acto fue legarle los derechos de la canción. Ella vivió hasta los 84 años y murió soltera el 8 de julio de 2001. Hasta el último momento vivió con el sentimiento de que Dios la había castigado por su conducta.
Merceditas: Yo lo quería mucho pero no estaba enamorada. Yo creo mucho en Dios y creo que cuando algo va mal es porque Dios me castigó.
Periodista: ¿Dios la castigó?
Merceditas: Si, porque yo lo dejé.

La canción ha sido considerada, junto con "Zamba de mi esperanza", el tema más popular de la historia de la música folklórica de Argentina y una de las trece más difundidas de la música popular de nuestro país.

Fuente http://es.wikipedia.org/wiki/Merceditas_%28canci%C3%B3n%29

Acá el enlace para escuchar el tema y la hermosa letra que nació de un amor no correspondido
http://www.youtube.com/watch?v=8kAmYYgfXSA



miércoles, 13 de julio de 2011

lunes, 11 de julio de 2011

Santa Ana, Entre Ríos, Camping










Bueno amigos, acá unas fotos del paseo de ayer domingo, el lago crecido, pero con todo su color y belleza,
Lo disfrute mucho y en familia por eso lo comparto con Uds.

lunes, 4 de julio de 2011

Castillo de San Carlos








Castillo de San Carlos

Las 98 ha del asentamiento de San Carlos tuvieron diversos avatares, los documentos prueban que pasaron por sucesivas ventas desde 1887 . En mayo de ese año pasan a ser propiedad de don Manuel Bica, un paraje continuo conocido como El Naranjal era también de su propiedad, en él construye una gran casa con un mirador hacia el este (existe hoy en ruinas) ya que quería observar los movimientos al otro lado del río Uruguay de donde era oriundo.
Al fallecer Manuel Bica, Carlos Alberti compra los terrenos y la gran casa con la intención de instalar un saladero que comienza a funcionar el 21 de marzo de 1883 del cual hoy pueden verse las ruinas al sur del castillo (doble chimenea de mampostería).
El Banco Nacional se hace cargo del saladero y de los terrenos y los vende a Juan O'Connor y luego una firma francesa se hace cargo y firma un convenio para establecer una fábrica de conservas que determinó el traslado desde Paris de Eduard Demachy. La crónica familiar cuenta que la decisión de enviar a Eduard Demachy surge de un conflicto creado cuando él mismo presenta una hermosa mujer y se casa con ella, de profesión artista que trabajaba en los escenarios parisinos. Esto enfadó mucho a toda la familia, ya que la señorita no estaba dentro de la misma clase social que los Demachy y por ello no la aceptaron.
Por eso Eduard aceptó realizar el viaje y lo hace en una embarcación propia junto con su esposa con fastuosos atuendos y maletas. Arribaron al Puerto de Concordia y se alojaron en el elegante Gran Hotel Colón.
Compra las 100 ha y sobre la lomada más destacada construye la casa con planos traídos de Francia mudándose a ella en 1888
La casona de estilo Luis XI  fue construida con materiales traídos de diversas partes de Europa usándose solamente del lugar la piedra lavada extraída de la costa del río como revestimiento exterior. El hierro en forma de T fue traído de Inglaterra la madera de los pisos y revestimientos, de Alemania la calefacción central fue hecha con estufas de mármol de Carrara que llegaron de Italia junto con el material refractante llegado de Francia, de donde vinieron también las arañas de cristal, el mobiliario, los cuadros y el revestimiento de terciopelo de las paredes. Contaba también con un sistema de iluminación a gas que se distribuía a través de cañerías, todo un adelanto para la época en la zona.
Otro de los adelantos fue el sistema de agua corriente y también los sanitarios móviles. La cocina estaba a 260 metros de la casa en el lugar donde hoy está el jardín botánico.
Demachy vive sólo tres años en la casona y luego junto con su esposa deciden volver a Francia desapareciendo sin dejar explicaciones un domingo de octubre de1981 Sólo se llevaron sus vestimentas y algunas pertenencias, dejando todo lo de valor en la mansión pensando volver algún día.
La casa siguió siendo propiedad de los franceses, luego fue alquilada a varias familias, hasta que fue vendida a la Sociedad Rural de Concordia, que la ocupa por poco tiempo. En 1929 es adquirida por la Municipalidad de Concordia que la alquila a la familia Fuchs Balón.
Esta familia francesa de gustos exuberantes tenía una gran atracción por los animales (zorros del monte, un mono, mangostas, una iguana y serpientes).
Un día las hijas de 9 (Edda) y 14 (Susanne) años cuando cabalgaban vieron aterrizar una avioneta en un campo lindero a la casa, era un intrépido aviador que al aterrizar rompió una de las ruedas, este aviador era Antoine de Saint-Exupéry, quien todavía no era escritor y estaba trazando la ruta aérea entre Buenos Aires y Asincióncuando decidió aterrizar para descansar.
Antoine de Saint-Exupéry se vio atrapado por la magia que envolvía al lugar y en 1932 escribió una nota en una revista deParis con el título "Las Princesitas Argentinas". Resulta inevitable asociar su experiencia entrerriana con la fábula infantil que lo haría famoso "El Principito". También refleja exactamente lo vivido en esta experiencia en el capítulo "Oasis" del libro "Tierra de Hombres", donde dice: "Había aterrizado en un campo y no sabía que iba a vivir un cuento de hadas, fue en un campo cerca de Concordia en la Argentina".
El piloto volvería varias veces a ese lugar, luego la familia se trasladó a una estancia en 1935
La casona quedó abandonada y fue saqueada perdiendo todo lo de valor, terminando con un gran incendio el 25 de septiembre de 1938.


Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Concordia_%28Argentina%29#Castillo_de_San_Carlos